Hoong Eng Khoo

No hay duda de que educar a las niñas es un prerrequisito para erradicar la pobreza. La educación empodera y transforma a las mujeres. Les permite romper el círculo "tradicional" de exclusión que las mantiene en casa y las excluye de la adopción de decisiones. La educación, especialmente la superior, puede preparar a las mujeres para asumir funciones de responsabilidad en el gobierno, las empresas y la sociedad civil. Las mujeres son líderes ideales: numerosos estudios han demostrado que tienden a asignar los recursos más sabiamente que los hombres. Por ejemplo, las mujeres gastan un mayor porcentaje de sus ingresos en alimentos y educación para sus hijos. Por lo tanto, fortalecer el papel económico y político de las mujeres beneficia directamente a la siguiente generación. Proporcionar a las mujeres una educación universitaria de excelencia es hacer una inversión a largo plazo para su futuro y el de sus hijos.