Prólogo

Esta edición de la Crónica ONU llega en un periodo de transición para la revista del sistema de las Naciones Unidas. Teniendo en cuenta el cambiante mundo de los medios de comunicación y las comunicaciones globales, estamos reflexionando sobre cómo alcanzar los propósitos para los que se creó esta publicación emblemática hace más de 70 años.

Desde su comienzo en 2007, cada número de Crónica ONU se ha especializado en un tema elegido y se ha programado para que coincida con un aniversario, conferencia o evento celebrado en las Naciones Unidas u organizado por estas, o con un tema de impacto mundial. Ha servido como foro para un grupo diverso y reflexivo de contribuidores de todo el mundo que han aportado sus experiencias y perspectivas únicas a estos asuntos cruciales. En 2015, se publicó una Crónica ONU histórica para marcar el 70 aniversario de la Organización, y esta contenía contribuciones de cuatro Secretarios Generales y un gran número de líderes de pensamiento y personas influyentes.

El mercado actual para una revisa cuya temática se encuentra en constante cambio está disminuyendo, mientras que el mercado para un contenido más breve en formato digital está en aumento. Este año será el último en el que se publique Crónica ONU en su formato actual. Esperamos contar con una revista del sistema de las Naciones Unidas diferente y más dinámica en 2019.

Siempre nos hemos esforzado para garantizar que los colaboradores reflejaran la diversidad de nuestro mundo con un equilibro de géneros entre los autores.

De forma acertada, este número de la revista es diferente. Aunque se ha mantenido la diversidad en las experiencias y la procedencia, todas las invitadas a colaborar en este número son mujeres y todas pertenecen al sistema de las Naciones Unidas. Han desempeñado y siguen desempeñando un papel importante para avanzar en la Agenda 2030 y en el trabajo de las Naciones Unidas para progresar hacia la paz, la prosperidad y los derechos humanos. La envergadura y la profundidad de la experiencia reflejada en sus contribuciones demuestra que las Naciones Unidas han dado un gran paso para lograr la paridad de género en los puestos principales y predican debidamente con el ejemplo. Aunque se han llevado a cabo muchos progresos, sigue quedando mucho por hacer para reducir la desigualdad de género y para empoderar a las mujeres y niñas. Las mujeres en puestos de liderazgo garantizan que este objetivo nunca se obvie ni olvide.