Prólogo

“Enlightened Universe”, a monumental art installation by Spanish artist Cristóbal Gabarrón was unveiled on 24 October 2015 in Central Park in New York City in celebration of the seventieth anniversary of the founding of the United Nations. The commemorative work of art depicts seventy life-size figures joined in hand around a globe, creating a human chain of global citizenship, respect for nature and shared responsibility. The sphere measures 6,371 millimetres in diameter to correspond to the Earth’s average radius of 6,371 kilometres and the figures represent the seventy years of the United Nations.       ©UN Photo/CIA PAK

La noción de ciudadanía mundial se ha analizado como una posible vía hacia un lugar donde las personas no solo se preocupen por los problemas y desafíos de su entorno inmediato, sino también por aquellos que trascienden las fronteras geográficas y políticas. Un ciudadano del mundo acepta la idea de que las soluciones globales son buenas soluciones para todas las naciones, y acepta los derechos y responsabilidades que se derivan de su condición de ciudadano del mundo. Con la aprobación de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible en septiembre de 2015, el concepto se ha reactivado como algo necesario para la humanidad en sus esfuerzos por asegurar la paz y la prosperidad para todos al tiempo que se protege el planeta.

Vivimos en un mundo más interdependiente e interconectado que cualquier generación anterior en la historia de la humanidad. Aun así, las relaciones internacionales y la vida de las personas se determinan mediante leyes y normas basadas en Estados soberanos y las relaciones bilaterales y multilaterales entre ellos.

La creación de las Naciones Unidas en 1945 estableció una nueva plataforma de cooperación y colaboración que tenía como objetivo lograr un mundo más pacífico y próspero para todos. Aunque el sistema de las Naciones Unidas ha obtenido grandes resultados en materia de desarrollo sostenible, paz y seguridad, derechos humanos y apoyo humanitario, han surgido nuevos retos que superan la capacidad de cualquier Estado u organización individual de ofrecer respuestas por sí mismo. El cambio climático, la delincuencia organizada, el aumento de las desigualdades, los conflictos sin resolver, el desplazamiento en masa de personas, el terrorismo mundial, las enfermedades infecciosas y amenazas similares no reconocen las fronteras ni se supeditan a ellas. Requieren un nuevo paradigma de cooperación y colaboración entre los Estados y entre los pueblos del mundo.

En este número de la Crónica ONU, hemos invitado a varios distinguidos colaboradores a compartir con nosotros sus perspectivas sobre qué es la ciudadanía mundial y cómo puede traducirse este concepto en soluciones a los desafíos y preocupaciones mundiales.

También nos gustaría saber qué significa la ciudadanía mundial para usted.

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