Prólogo

“Luminarium”, una escultura hinchable del artista británico Alan Parkinson, inaugurada en la Oficina de las Naciones Unidas de Ginebra el 10 de junio de 2013.
©Fotografía de las Naciones Unidas/Jean-Marc Ferré

En 1966, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó dos tratados multilaterales de derechos humanos: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Partiendo de la base establecida en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, estos dos documentos fundamentales consagran los derechos y libertades inherentes a todos los seres humanos, independientemente de su nacionalidad, origen étnico o situación económica. Entre ellos se incluyen el derecho a la vida, el derecho a la igualdad entre hombres y mujeres y el derecho a la educación, así como a no padecer hambre y a no ser sometido a tortura ni esclavitud. Muchos de estos derechos ya se dan por supuestos en una serie de países, pero en otros todavía no se disfruta plenamente de ellos. Por desgracia, en la actualidad hay numerosas partes del mundo en las que algunos de estos derechos fundamentales se encuentran amenazados, como el derecho a la no discriminación y a no ser objeto de expulsiones arbitrarias y la libertad de religión y creencias, entre otros. La xenofobia y las demás formas de intolerancia contra "los otros" son un fenómeno en aumento, especialmente en lugares con tensiones nacionalistas o sectarias.

Para este número de la Crónica ONU, se pidió a los colaboradores que analizaran los 50 años transcurridos desde la aprobación de ambos Pactos y que hicieran balance de la situación de estos derechos y del funcionamiento de los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, es decir, de los diferentes tratados, oficinas y programas diseñados para proteger y promover las libertades recogidas en los Pactos y en la Declaración Universal (conocidos en su conjunto como la Carta Internacional de Derechos Humanos).

Los artículos que forman parte de este número fueron enviados por líderes destacados en materia de derechos humanos, activistas de derechos humanos, miembros del mundo académico y expertos independientes. Entre ellos se incluyen Zeid Ra’ad Al Hussein, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; Tawakkol Karman, galardonada con el Premio Nobel de la Paz de 2011; Adama Dieng, Asesor Especial sobre la Prevención del Genocidio de las Naciones Unidas; Hardeep S. Puri, ex Representante Permanente de la India ante las Naciones Unidas; y Akshaya Kumar, Directora Adjunta de las Naciones Unidas en Human Rights Watch.

Esperamos que en este número de la Crónica ONU se ponga de relieve la contribución de los Pactos a la mejora del acceso de los ciudadanos a los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, así como que se identifiquen esferas en las que puedan tomarse medidas adicionales para reforzar los derechos de todos los seres humanos.